No hay fecha que no llegue ni plazo que no se cumpla y el tan anunciado 12 de Agosto, el “Día D”, finalmente llegó. México vs. EUA. Este partido se publicitó como si fuera la final de la Copa del Mundo, y siendo objetivos, no era más que un partido más de la eliminatoria. (tiene el mismo valor específico que cuando recibamos a Trinidad y Tobago). Se trataba sólo de tres puntos pero la campaña mediática provocó que el orgullo de todo un país se pusiera en juego.
El resultado fue favorable, pero no tocaré el tema, prefiero resaltar algunas diferencias en la forma en que los equipos llegaron al juego.
Por un lado, EUA llegó con la conciencia tranquila de la tarea bien hecha (10 puntos en 5 juegos te permiten respirar tranquilo). Llegaron a la cita con la mentalidad de ganar, pero concientes de que para ellos, sería la aduana más complicada de la eliminatoria y sobre todo, sabeedores de que se trataba tan sólo de 3 puntos y que de no ganarlos su escenario no se complicaría mayormente. Llegaron a México 24 horas antes y no hubieron sorpresas. Incluso su ex-técnico, Steve Sampson se dió el lujo de dar una entrevista a medios mexicanos la noche anterior al juego, y en ella decir como jugaría el equipo: “jugaremos igual que siempre, bien ordenados atrás, una línea defensiva sólida y buscando el contragolpe... y por supuesto, buscaremos que la táctica fija sea nuestra arma letal”. ¿alguna novedad?.. Ninguna.
Por el otro lado, México llegó sabiendo que de momento no habían hecho su tarea, (6 puntos de 15 para el otrora gigante de CONCACAF son “in extremis” mediocres). México sabía que un empate, y más aun, una derrota complicaría demasiado su escenario, aumentaría presión al cuerpo técnico y desataría una ola de críticas para los jugadores por lo que el único resultado posible era ganar o ganar. Se concentraron 9 días antes, la FEMEXFUT cambió el horario del partido a un atípico 3 de la tarde para que el calor y los IMECAS también jugaran, convocaron a la afición siempre fiel y abnegada, en fin, se buscó facilitar la misión de todas las formas posibles... y si, al final se logró el objetivo... se derrotó a los EUA.
Ahora... seamos honestos, ¿alguien de ustedes, queridos lectores duda que México estará ne el Mundial? Confíen en mi, debemos estar tranquilos, a nadie le conviene que México quede fuera, ni a las televisoras ni a la FIFA ni a la CONCACAF ni a los patrocinadores ni a nadie. Creer que no iremos al Mundial es tan ingenuo como pensar que la FEMEXFUT permitiría (en caso que ocurriese por las vías tradicionales) que el América descendiera. SIMPLEMENTE NO SUCEDERÁ.
Para mi, el punto fino está en la visión con que se trabaja. México mostró miedo, EUA jugó un partido más. Odiamos a Landon Donovan por que dice lo que piensa, por que dice la verdad y por que dicha verdad nos incomoda. En esta ocasión, declaró que a EUA lo único que le falta para olvidarse al 100% de México es ganar en el Azteca, y que saben que tarde o temprano pasará, que no tienen prisa al respecto, pero que por ahora, ya piensan en cosas más grandes. En cambio, México sigue viendo en EUA a su némesis y ese 5-0 de la Copa de Oro ha sido festejado como si eso nos convirtiera en leyenda (¿Si saben que la Copa de Oro ni siquiera es un torneo oficial de FIFA?... la Copa de Oro sólo sirve para elegir al representante de CONCACAF en la Copa Confederaciones, pero esta edicón, NI SIQUIERA TENÍA ESE INCENTIVO!!!)
Se ganó sólo un juego, sólo eso, sólo 3 puntos más. Si hoy terminara la eliminatoria tendríamos que ir al repechaje vs. el quinto lugar de CONMEBOL (tal parece que ese lugar será ostentado por Argentina, ¿que miedo no?) es decir, NO SE HA GANADO NADA. No nos volvamos locos, es penoso que se desate la violencia contra ciudadanos estadounidenses, da verguenza que se saquen años y años de frustración por un triunfo fubolístico, que además, YA ESTABA PRESUPUESTADO. Festejemos y festejemos a lo grande, y hagamos que el Ángel de la Independencia vuele cuando en Sudáfrica superemos lo realizado en los últimos 4 mundiales, cuando en verdad demos un salto de calidad, mientras tanto, no desperdiciemos la pólvora en infiernitos.
El resultado fue favorable, pero no tocaré el tema, prefiero resaltar algunas diferencias en la forma en que los equipos llegaron al juego.
Por un lado, EUA llegó con la conciencia tranquila de la tarea bien hecha (10 puntos en 5 juegos te permiten respirar tranquilo). Llegaron a la cita con la mentalidad de ganar, pero concientes de que para ellos, sería la aduana más complicada de la eliminatoria y sobre todo, sabeedores de que se trataba tan sólo de 3 puntos y que de no ganarlos su escenario no se complicaría mayormente. Llegaron a México 24 horas antes y no hubieron sorpresas. Incluso su ex-técnico, Steve Sampson se dió el lujo de dar una entrevista a medios mexicanos la noche anterior al juego, y en ella decir como jugaría el equipo: “jugaremos igual que siempre, bien ordenados atrás, una línea defensiva sólida y buscando el contragolpe... y por supuesto, buscaremos que la táctica fija sea nuestra arma letal”. ¿alguna novedad?.. Ninguna.
Por el otro lado, México llegó sabiendo que de momento no habían hecho su tarea, (6 puntos de 15 para el otrora gigante de CONCACAF son “in extremis” mediocres). México sabía que un empate, y más aun, una derrota complicaría demasiado su escenario, aumentaría presión al cuerpo técnico y desataría una ola de críticas para los jugadores por lo que el único resultado posible era ganar o ganar. Se concentraron 9 días antes, la FEMEXFUT cambió el horario del partido a un atípico 3 de la tarde para que el calor y los IMECAS también jugaran, convocaron a la afición siempre fiel y abnegada, en fin, se buscó facilitar la misión de todas las formas posibles... y si, al final se logró el objetivo... se derrotó a los EUA.
Ahora... seamos honestos, ¿alguien de ustedes, queridos lectores duda que México estará ne el Mundial? Confíen en mi, debemos estar tranquilos, a nadie le conviene que México quede fuera, ni a las televisoras ni a la FIFA ni a la CONCACAF ni a los patrocinadores ni a nadie. Creer que no iremos al Mundial es tan ingenuo como pensar que la FEMEXFUT permitiría (en caso que ocurriese por las vías tradicionales) que el América descendiera. SIMPLEMENTE NO SUCEDERÁ.
Para mi, el punto fino está en la visión con que se trabaja. México mostró miedo, EUA jugó un partido más. Odiamos a Landon Donovan por que dice lo que piensa, por que dice la verdad y por que dicha verdad nos incomoda. En esta ocasión, declaró que a EUA lo único que le falta para olvidarse al 100% de México es ganar en el Azteca, y que saben que tarde o temprano pasará, que no tienen prisa al respecto, pero que por ahora, ya piensan en cosas más grandes. En cambio, México sigue viendo en EUA a su némesis y ese 5-0 de la Copa de Oro ha sido festejado como si eso nos convirtiera en leyenda (¿Si saben que la Copa de Oro ni siquiera es un torneo oficial de FIFA?... la Copa de Oro sólo sirve para elegir al representante de CONCACAF en la Copa Confederaciones, pero esta edicón, NI SIQUIERA TENÍA ESE INCENTIVO!!!)
Se ganó sólo un juego, sólo eso, sólo 3 puntos más. Si hoy terminara la eliminatoria tendríamos que ir al repechaje vs. el quinto lugar de CONMEBOL (tal parece que ese lugar será ostentado por Argentina, ¿que miedo no?) es decir, NO SE HA GANADO NADA. No nos volvamos locos, es penoso que se desate la violencia contra ciudadanos estadounidenses, da verguenza que se saquen años y años de frustración por un triunfo fubolístico, que además, YA ESTABA PRESUPUESTADO. Festejemos y festejemos a lo grande, y hagamos que el Ángel de la Independencia vuele cuando en Sudáfrica superemos lo realizado en los últimos 4 mundiales, cuando en verdad demos un salto de calidad, mientras tanto, no desperdiciemos la pólvora en infiernitos.